Según dicen los estudiosos y expertos en sociología, el ser humano es el animal que mejor se adapta a las circunstancias cambiantes; para mí esto es una mentira...
Es una mentira social, física, psicológica, familiar,personal; es una de las más grandes mentiras que he oído en todos los años que llevo actuando -porque los dramaturgos y los que actuamos somos los mejores mentirosos- y no me importa pelear con todos los sociólogos del mundo si es necesario para cambiar la ley a "los seres humanos son los animales que PEOR se adaptan a los cambios, que más sufren para adecuar su vida a los cambios naturales, pero que lo logran con mayor firmeza". Está sí sería una verdad universal, quizás la siguiente más cierta después de las afirmaciones sobre el amor y la necesidad social.
Las personas vivimos de las costumbres, de las tradiciones y de la rutina, de las cosas y echos que damos por sentado y que nos hacen sentir cómodos y seguros, de todo aquello que se vuelve nuestra base y sostén, pero ¿qué sucede cuando algo cambia? Afecta siempre de forma negativa, nos vuelve indecisos y temerosos, nos lleva a la nostalgia y al recuerdo, nos hace sentir que el piso tiembla, que toda nuestra base se mueve, que nuestra seguridad y comodidad se ven en peligro al punto que sentirnos volubles.
Un psicólogo me explicó, hace bastante tiempo ya, que el ser humano para por etapas en su desarrollo como persona, estás tienes espacios de cada 7 años y que el año previo, la persona entra en alguna clase de crisis. Yo, acabo de cumplir 21 años, acabo de cambiar de etapa evolutiva y acabo de salir de una crisis para entrar en otra distinta llamada cambio. ¿Cuando dicho cambio afecta más? ¿cuando involucra a la familia? ¿cuando involucra a los amigos o a la pareja? no... afecta más cuando involucra a la persona en sí, en su mundo interno, en su estabilidad emocional.
A mí me pasó a los 17 cuando decidí que quería estudiar artes, mis padres no me lo permitieron y tuve que buscar otra carrera aunque no me gustara; a los 18 cuando una de mis mejores amigas se iba definitivamente a vivir a otro país, solo podíamos comunicarnos por correo y pensé que no volvería a verla y comencé a experimentar la soledad; a los 19 cuando conocí personas que luchaban para hacer lo que querían y descubrí que yo no tenía el valor de hacer lo mismo porque no creía en mi talento, porque tenía miedo de lo que podría suceder; a los 20 cuando mis mejores amigas se pelearon, cada una tomó un rumbo distinto, elegido u obligado, y cambiaron sus formas de pensar; ahora, cuando comienzo a entender que no puedo controlarlo todo y no puedo detener los cambios por más esfuerzo que ponga.
Pero sigo adelante, dándole con todo lo que tengo, a pesar de las crisis existenciales, de los miedos, de las inseguridades; a veces queriendo crear una máquina del tiempo para regresar, a veces esperando que alguien me alcance un video sobre los últimos 7 años de mi vida, a veces meditando qué sigo esperando que suceda para darme el empuje que falta, porque cada cosa por la que pasé, cada cambio y cada crisis me llevaron hasta aquí, como lo hicieron con cada persona que conozco.
Es que cada uno asimila como puede los cambios y lucha por establecerse y recobrar energías para seguir luchando antes que llegue otro, seguro más drástico que el anterior, que sirven para formar el carácter, la personalidad y la fuerza.
Dicen que el hombre es un animal de costumbres, sin embargo Mafalda modifica el adagio preguntándose: ¿no será que de costumbre el hombre es un animal? Personalmente discrepo con tu sicólogo, ya que utiliza como medida de tiempo un número cabalístico antiguo: el siete. ¿Por qué no pueden ser cinco o nueve años? No, tienen que ser siete. Teoría que se cae cuando mencionas que tus crisis sucedieron a los 17, 18, 19 y 20 años, eso hace que las aseveraciones del susodicho huelan a puré de lentejas. Y si es cierto lo de los cambios y las crisis, y los miedos, pero en la mayoría de los casos son provocados por...¡los adultos! Ellos siguen un círculo vicioso muy arraigado: ignorancia, prejuicio, egoismo. El adulto (pueden ser tambien nuestros padres) egoista, mantiene al jóven ignorante, quien por esa causa se volverá prejuicioso y obviamente el círculo se cerrará una y otra vez, y el jóven llegará a ser un adulto egoista y prejuicioso que mantendrá ignorante a la juventd y asi para siempre.
ResponderEliminarLos cambios son buenos, pero a veces se dan sin juistificación personal, solo por la simple influencia de otros o del medio en general.
Cuánta razón tiene el Cuarteto de Nos: http://www.youtube.com/watch?v=y9LlnLTH87U